Cachopo Asturiano tradicional
El Cachopo Asturiano es una de esas recetas que demuestran que la sencillez y la calidad del producto son la base de la buena cocina. Esta receta se ha convertido en un icono que traspasa fronteras, combinando dos filetes de ternera tiernos con un relleno sabroso y un rebozado crujiente que es puro vicio. En las siguientes líneas, te explicaré paso a paso cómo conseguir que la carne quede jugosa, el queso perfectamente fundido y, sobre todo, ese truco profesional para que el empanado no se despegue al freírlo. ¡Prepárate para llevar el sabor del norte a tu mesa!
Todavía recuerdo perfectamente el olor de la cocina en La Casona Amaido, en San Tirso de Abres. Fue allí, en esa casona rodeada de verde, donde probé el cachopo por primera vez hace ya unos años. No fue solo la comida, sino toda la experiencia de estar en Asturias, el ambiente de la zona y cómo nos recibieron, lo que hizo que aquel plato se me quedara grabado. Desde aquel viaje, pasó a ser uno de los fijos en mi casa; lo preparamos a menudo y, aunque el clásico de jamón y pimientos nunca falla, nos gusta variar los quesos según lo que tengamos a mano para lograr ese auténtico sabor de pueblo.
Ficha rápida
- Preparación: 25 minutos
- Cocción: 8 minutos
- Reposo: 60 minutos
- Raciones: 2 raciones
- Dificultad: Media
- Categoría: Plato principal
- Cocina: Asturiana
- Calorías: No calculadas
Ingredientes
- 2 filetes de ternera grandes y limpios (cadera o babilla)
- 100 g de Jamón Serrano cortado muy fino
- 150 g de Queso para fundir (tipo Oscos o semicurado asturiano)
- 4 Pimientos del Piquillo asados
- Harina de trigo (para el primer rebozado)
- 3 huevos batidos
- Pan rallado grueso o panko
- Aceite de oliva virgen extra (para freír)
- Sal y pimienta negra recién molida (al gusto)
Preparación
- Espalmar la ternera: Coloca un filete sobre una tabla y cúbrelo con papel film transparente para proteger las fibras. Con un mazo de cocina o el fondo de una sartén pesada, golpea firmemente desde el centro hacia los bordes hasta que el filete doble su tamaño original y quede con un grosor uniforme de unos 3 a 5 milímetros. Repite con el segundo filete intentando que tengan una forma similar.
- El ensamblaje estratégico: Extiende el primer filete y salpimiéntalo ligeramente. Coloca primero una capa de lonchas de queso cubriendo la superficie, dejando libres unos 2 centímetros en todo el perímetro. Sobre el queso, dispón los pimientos del Piquillo abiertos en libro (bien secados previamente con papel absorbente) y termina con las lonchas de jamón serrano. Cubre todo con el segundo filete como si fuera una tapa.
- El sellado y triple empanado: Presiona con firmeza los bordes de la carne con los dedos para sellarla bien. Pasa el cachopo con cuidado primero por harina (sacudiendo el exceso), luego por el huevo batido (asegurando que los bordes queden bien impregnados) y finalmente por el pan rallado o panko, presionando con las palmas para formar una costra protectora.
- El secreto del reposo en frío: Envuelve el cachopo empanado en papel film y llévalo a la nevera durante al menos 1 hora. Este paso es innegociable: el frío asienta el rebozado, hidrata el pan con el huevo y une la estructura en un solo bloque para que no se abra al freír.
- Fritura controlada: Calienta abundante aceite de oliva virgen extra en una sartén grande a unos 170°C (sin que llegue a humear). Fríe el cachopo con cuidado durante unos 3-4 minutos por cada lado hasta que el rebozado esté bien dorado y crujiente. Escurre sobre una rejilla o papel absorbente antes de trinchar y servir.
Consejos Llenas de Sabor
- El truco del papel: Seca perfectamente los pimientos del piquillo antes de ponerlos en el relleno. Si sueltan agua en el interior durante la cocción, el vapor hará que el rebozado exterior se despegue inevitablemente de la carne.
- Error común al espalmar: No te saltes el mazo. Si dejas el filete grueso, la carne quedará dura tras la rápida fritura y el calor no llegará al centro, dejando el queso sin fundir.
- Variantes con carácter: Si buscas un sabor más intenso y puramente asturiano, prueba a sustituir el queso semicurado por un poco de queso Cabrales desmigado y mezclado con una pizca de nata.
- Recalentado crujiente: Si te sobra un trozo, evita a toda costa el microondas ya que ablanda el pan. Pásalo por la freidora de aire durante 3 minutos a 180°C y recuperará su textura crujiente original.
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