Durante los días cálidos de verano encender el horno no siempre apetece, pero tras probar la función de vapor de mi nuevo horno AEG (que incluye un programa específico para pan blanco), ¡es imposible contener las ganas de hornear! La textura y la corteza que se consiguen son sencillamente excepcionales.
Preparar un tierno y suave pan de leche casero es mucho más fácil de lo que parece. Hacer tu propio pan en casa te permite disfrutar de un producto artesanal, elaborado con tus propias manos y con ingredientes sencillos y naturales. ¡Un bocado irresistible tanto para bocadillos dulces como salados!
Ficha Técnica de la Receta
| Tiempo de preparación: | 30 minutos (+ fermentación) |
| Tiempo de horneado: | 45-60 minutos |
| Dificultad: | Fácil |
| Rendimiento: | 8 panecillos individuales |
| Calorías aprox.: | ~210 kcal por panecillo |
| Tipo de elaboración: | Masa levada fermentada / Panadería dulce y salada |
📋 Contenido del Artículo
1. Ingredientes Necesarios
Para conseguir unos panecillos de leche muy tiernos y con buena miga, solo necesitas ingredientes básicos que seguro tienes en casa:
- 500 g de harina de fuerza.
- 200 ml de leche (es una masa ligeramente húmeda; si notas que te cuesta trabajarla, añade un puñadito más de harina).
- 50 ml de agua templada.
- 20 g de levadura fresca de panadería.
- 2 huevos L (usaremos 1 huevo entero + 1 clara para la masa, y guardamos 1 yema para pintar).
- 10 g de miel.
- 10 g de sal.
2. Paso a Paso: Fermentado y Amasado
- Disolver la levadura: Comienza disolviendo la levadura fresca en los 50 ml de agua e incorpora progresivamente la leche.
- Mezclar líquidos y miel: Añade la miel, la sal, un huevo entero y una clara. Recuerda reservar la yema restante para pintar los panecillos antes de hornear.
- Primera fermentación (Prefermento): Agrega la mitad de la harina. Si dispones de tiempo, puedes preparar esta masa la noche anterior y dejarla reposar en el refrigerador en un recipiente cerrado; si no, déjala fermentar a temperatura ambiente en un lugar cálido sin corrientes de aire.
- Amasado principal: Cuando la mezcla haya doblado su volumen y presente burbujas grandes en la superficie, coloca el resto de la harina sobre la mesa de trabajo limpia. Haz un volcán o hueco en el centro y vierte la masa fermentada.
- Desarrollo del gluten: Amasa con paciencia hasta que la masa se despegue de las manos. Un truco muy eficaz es formar una bola y golpearla enérgicamente contra la superficie de trabajo unas 100 veces; verás cómo gana elasticidad y suavidad.
3. Formado y Horneado Perfecto
- Dividir y bolear: Divide la masa terminada en 8 partes iguales y forma bolitas bien redondas y tersas.
- Segunda fermentación: Engrasa ligeramente una bandeja de horno y coloca las bolas de masa separadas entre sí. Deja reposar hasta que dupliquen de nuevo su tamaño.
- Pincelar: Bate la yema de huevo reservada y pinta suavemente la superficie de cada bola con un pincel de cocina.
- Horneado: Introduce en el horno precalentado a 210 °C durante aproximadamente 45-60 minutos. Si notas que se doran demasiado rápido por la parte superior, cúbrelos flojamente con una hoja de papel de aluminio a mitad de cocción.
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